Viernes, 24/04/2026 - 19:15

Cuentos de Grimm


Cuentos de Grimm – Grimm’s fairy tales in Spanish

El abuelo y el nieto El acertijo El agua de la vida El alcaraván y la abubilla La alondra cantarina y saltarina El amadísimo Rolando La bella Catalinita y Pif Paf Poltri La Bella Durmiente Bestia peluda Blancanieve y Rojaflor Blancanieves La boda de Dama Raposa Las bodas celestiales La bola de...

La zorra y los gansos

Llegó un día una zorra a un prado donde había una manada de gansos gordos y hermosos y, echándose a reír, dijo: – Llego a punto, pues os encuentro a todos reunidos tan lindamente, para merendarme uno tras otro. Los gansos, asustadísimos, pusieron el grito en el cielo, se alborotaron y...

El zorro y su comadre

La loba dio a luz un lobezno e invitó al zorro a ser padrino.  – Es próximo pariente nuestro -dijo-, tiene buen entendimiento y habilidad, podrá enseñar muchas cosas a mi hijito y ayudarle a medrar en el mundo. El zorro se estimó muy honrado y dijo a su vez: – Mi respetable...

La zorra y el gato

Ocurrió una vez que el gato se encontró en un bosque con la señora zorra, y pensando: «Es lista, experimentada y muy considerada en el mundo,» dirigiósele amablemente en estos términos: – Buenos días, mi estimada señora zorra. ¿Qué tal está su señoría? ¿Cómo le va en estos...

La zorra y el caballo

Tenía un campesino un fiel caballo, ya viejo, que no podía prestarle ningún servicio. Su amo se decidió a no darle más de comer y le dijo: – Ya no me sirves de nada; mas para que veas que te tengo cariño, te guardaré si me demuestras que tienes aún la fuerza suficiente para traerme...

La zanahoria

Éranse una vez dos hermanos que habían sentado plaza de soldados. El uno era rico, y el otro, pobre. El pobre, queriendo salir de su miseria, licencióse y se hizo campesino, dedicándose a cavar y labrar su pedacito de tierra, en el que sembró zanahorias. Germinó la semilla y brotó una...

El zagalillo

Érase un zagalillo, famoso en muchas leguas a la redonda por sus respuestas atinadas y discretas. Su fama llegó a oídos del Rey, el cual, no dando crédito a lo que le contaban del chiquillo, mandó llamarlo a su presencia. Díjole: – Si eres capaz de responder acertadamente a tres...

Yorinda y Yoringuel

Érase una vez un viejo castillo, que se levantaba en lo más fragoso de un vasto y espeso bosque. Lo habitaba una vieja bruja, que vivía completamente sola. De día tomaba la figura de un gato o de una lechuza, y al llegar la noche recuperaba de nuevo su forma humana. Poseía la virtud de...

La viga

Un día se encontraba un hechicero rodeado de espectadores, ante los cuales efectuaba sus maravillosos trucos. Entre ellos presentaba un gallo que levantaba una viga y la llevaba de un lado para otro como si fuese una ligera pluma. Pero entre los asistentes estaba una muchacha que había encontrado...

El viejo Sultán

Un campesino tenía un perro muy fiel, llamado «Sultán,» que se había hecho viejo en su servicio y ya no le quedaban dientes para sujetar su presa. Un día, estando el labrador con su mujer en la puerta de la casa, dijo: – Mañana mataré al viejo «Sultán»; ya no sirve para nada. La...

El viejo Rinkrank

Érase una vez un rey que tenía una hija. Se hizo construir una montaña de cristal y dijo: – El que sea capaz de correr por ella sin caerse, se casará con mi hija. He aquí que se presentó un pretendiente y preguntó al Rey si podría obtener la mano de la princesa. – Sí […]

La tumba

Un rico campesino se estaba un día en la era contemplando sus campos y huertos; el grano crecía ubérrimo, y los árboles frutales aparecían cargados de fruta. La cosecha del año anterior se hallaba todavía en el granero, tan copiosa, que a duras penas resistían las vigas su peso. Pasó luego...

Las tres ramas verdes

Érase una vez un ermitaño que vivía en un bosque, al pie de una montaña, ocupado sólo en la oración y las buenas obras; y cada anochecer, por amor de Dios, llevaba unos cubos de agua a la cumbre del monte. Muchos animales calmaban en ella la sed, y muchas plantas se refrescaban, pues en...

El viejo Hildebrando

Había una vez un campesino y una campesina. Al cura delpueblo le gustaba mucho la campesina y siempre estabadeseando pasar, siquiera una vez, un día entero con ella asolas, divirtiéndose los dos, y a la campesina, bueno, tambiénle hubiese gustado. Así que un día le dijo a ella: Bien, mi...

La viejecita

En una gran ciudad, una pobre anciana estaba, por la noche, sola en su habitación; pensaba en cómo había perdido, primero, a su marido, luego a sus dos hijos y, poco a poco, a todos sus parientes y amigos; aquel mismo día había perdido al último, quedándose sola y abandonada del mundo...

La vieja pordiosera

Érase una vez una mujer muy vieja. En más de una ocasión habrás visto a una vieja pidiendo limosna, ¿verdad? Pues también ésta lo hacía, y cada vez que le daban algo, exclamaba: – ¡Dios se lo pague! Llamó cierto día a una puerta y encontróse con un bribón de muchacho que se...

La vieja del bosque

Una pobre criada cruzaba cierto día un bosque acompañando a sus amos, y hallándose en lo más espeso, salieron de entre la maleza unos bandidos, que los asesinaron a todos menos a la muchacha, la cual, asustada, había saltado del coche para ocultarse detrás de un árbol. Cuando los bandoleros...

La vara de avellano

Una tarde en que el Niño Jesús se había dormido en su cunita, entró su Madre y, contemplándolo, llena de ternura, le dijo: – ¿Te has dormido, Hijo mío? Duerme tranquilo, mientras yo voy al bosque a buscarte un puñado de fresas. Sé que te gustarán cuando despiertes. En el bosque...

Las tres princesas negras

La India fue sitiada por el diablo, el cual se negó a levantar el cerco mientras no se le pagasen seiscientos ducados. Diose orden de pregonar que quien aportara aquella cantidad sería elegido alcalde. He aquí que un pobre pescador se hallaba a la orilla del mar, en compañía de su hijo. Llegó...

Las tres hilanderas

Érase una niña muy holgazana que no quería hilar. Ya podía desgañitarse su madre, no había modo de obligarla. Hasta que la buena mujer perdió la paciencia de tal forma, que la emprendió a bofetadas, y la chica se puso a llorar a voz en grito. Acertaba a pasar en aquel momento la Reina, y,...

Las tres plumas

Érase una vez un rey que tenía tres hijos, de los cuales dos eran listos y bien dispuestos, mientras el tercero hablaba poco y era algo simple, por lo que lo llamaban «El lelo.» Sintiéndose el Rey viejo y débil, pensó que debía arreglar las cosas para después de su muerte, pero no sabía a...

Los tres pelos de oro del diablo

Érase una vez una mujer muy pobre que dio a luz un niño. Como el pequeño vino al mundo envuelto en la tela de la suerte, predijéronle que al cumplir los catorce años se casaría con la hija del Rey. Ocurrió que unos días después el Rey pasó por el pueblo, sin darse a conocer, […]

Los tres pajarillos

Hará cosa de mil años, o tal vez más, que en estas tierras había muchos reyezuelos. Uno de ellos vivía en Teuteberg y era aficionado a la caza. Un día en que, como muchos, salió del castillo con sus cazadores, tres muchachas guardaban sus vacas al pie del monte, y, al ver al Rey con...

Los tres operarios

Éranse tres compañeros de oficio que habían convenido correr el mundo juntos y trabajar siempre en una misma ciudad. Llegó un momento, empero, en que sus patronos apenas les pagaban nada, por lo que se encontraron al cabo de sus recursos y no sabían de qué vivir. Dijo uno: – ¿Cómo nos...